Almendra

Me encantan las almendras. Ahora es el tiempo de su recolección, pero cuando todavía están un poco verdes están deliciosas, el gajo lo puedes pelar con los dedos y al comerlo es tierno y dulce. Pero me gustan de cualquier manera.
A lo largo del Valle de Ayora Cofrentes se puede ver mucho cultivo de este fruto seco, aunque hay algunas fincas ya olvidadas, todavía algunos propietarios siguen cuidando estos campos.

Antes, cuando las familias vivían del campo y no había maquinaria para hacer el trabajo, la recolección de la almendra se hacía con todos los miembros de la familia, incluidos el hermano del primo de tu tío, la cuñá de tu prima, los sobrinos del hermano de tu abuelo, etc. El trabajo a base de varas y mantas para recogerla, se ayudaba de pequeñas máquinas que le quitaban la colfa.

En la actualidad la recolección de la almendra, como muchas otras cosas está mecanizada. Apenas dos personas, una recogedora y un tractor con remolque son necesarias para esta tarea. Aún así siempre es agradable que la familia se junte para seguir apoyando el cuidado de estos campos que fueron el resultado del duro trabajo de nuestros padres, abuelos, bisabuelos…